25 años de lucha contra el sida

El comité antisida ha celebrado con una muestra de imágenes el cuarto de siglo de una enfermedad en la que persiste el miedo y el estigma.

PILAR G. DEL BURGO | VALENCIA Fotos para refrescar la memoria, artículos de prensa para atestiguar el pasado y vídeos que recrean el impacto de lo que fue y lo que dejaron tras de sí tres iniciales claves VIH que identificaban un virus contra el que no había cura y mataba y que provocaron un terremoto social y moral hace casi tres décadas y un estigma que todavía perdura. Con una muestra gráfica en la sala de exposiciones de Ciutat Vella celebró este jueves el Comité Ciudadano antisida de la Comunitat Valenciana los primeros 25 años de su creación, de cuando un empecinado luchador llamado José Luis Palacios afectado por el temido virus decidió luchar contra viento y marea y dejarse las fuerzas y la piel para sembrar la semilla de aquel comité incipiente que habría de velar por los derechos y la visibilidad de los enfermos de sida.

 

Murió su compañera y un año más tarde murió él pero el proyecto se mantuvo y se mantiene y en este cuarto de siglo los seguidores de aquella iniciativa pionera han puesto en marcha un Centro de Día para discapacitados por la enfermedad, un Centro Especial de Empleo para los afectados con minusvalías causadas por el VIH, un grupo de Niños y Adolescentes que atiende a una veintena de menores que heredaron el virus de sus madres, por trasmisión vertical, el club de Encuentro y Acogida Calor y Café para personas con problemas de drogadicción, dos viviendas tuteladas, un programa de Ayuda a Domicilio y otro de Atención Psicológica y Hospitalaria.

Chelo Escriche, trabajadora social del Comité, con 22 años de dedicación, afirma que el cambio más importante en este cuarto de siglo es que ahora apenas se habla del sida. «Hace años nos solicitaban charlas desde lo colegios, asociaciones, había campañas públicas de prevención..., ahora parece que ya nadie se infecte de VIH, cuando lo cierto es que las nuevas casos siguen en aumento aunque apenas se recomiende la prueba de detección».

«Ya no se habla del VIH salvo para decir que los tratamientos han avanzado mucho», agrega la trabajadora social que destaca que la realidad es que todavía hay muchas personas que se infectan por mantener relaciones sexuales sin preservativo y sin preguntar ni plantearse la vida sexual del otro.

Chelo recuerda las veces que se ha echado a llorar cuando una madre, como Milena, se enteró de que el segundo de sus tres hijos había dado positivo. «Antes atendíamos a drogodependientes, los que ahora tienen 50 y 60 años, ahora vienen mujeres latinas sobre todo, madres de familia y con pareja estable». Chelo cuenta que cada mes acuden cada vez más mujeres asustadas, «esto es algo que no ha cambiado, el miedo al sida social, al rechazo y a la ignorancia», asegura.