Queremos eliminar el VIH latente

La biotecnóloga catalana, Mª José Buzón, que ha trabajado en EE UU, en Harvard y Massachusetts, ha realizado grandes avances en sus estudios sobre el VIH Leer más: «Queremos eliminar el VIH latente»

Su campo de investigación es el VIH, ¿qué línea de trabajo tiene en la actualidad entre manos?

-Las nuevas investigaciones queremos dirigirlas a intentar despertar a las células con el virus que están latentes y que no se eliminan con los tratamientos. Así, empleamos unos fármacos nuevos que lo que hacen es despertar el virus. Una vez conseguido esto, en teoría el sistema inmune debería ser capaz de eliminarlo. Pero hemos observado a través de ensayos clínicos que las defensas están exhaustas y no hay ninguna reacción. Por eso ahora, diseñamos nuevas estrategias que ayuden a incentivar al sistema inmuntario a destruir las células infectadas con el virus.Así que sabemos que la primera parte lo hacemos bien, pero tenemos que trabajar en la segunda, es la que necesitamos trabajar, qué podemos hacer para crear fármacos que eliminen la enfermedad en pacientes que la tienen latente.

Estamos todavía empezando. -¿Qué repercusión tendrá el proyecto que desarrolla en la actualidad en el paciente?

-Conseguiremos eliminar los reservorios del virus que permanecen latentes.

-Estudió en España y estuvo cinco años en EE UU, ¿cómo fue la experiencia en Harvard y Massachusetts?

-Muy bien. Allí me encontré con muchos recursos, sobre todo económicos. Estuve en un instituto de reciente creación que había recibido una gran dotación económica para estudiar el VIH. Había grandes oportunidades para hacer lo que se te ocurriera, si funcionaba bien y sino no pasaba nada.El dinero no era un problema, nada que ver con lo que uno se encuentra en España, donde esto es impensable porque tienes que mirar mucho qué pides y dónde lo inviertes.

-El nivel de investigación, ¿es mejor o peor? -En ese terreno no tenemos nada que envidiarles. Somos iguales. En España se hace muy buena investigación, lo único que nos superan es por el dinero. -¿Es imprescindible hacer una estancia en el extranjero para el currículo de un investigador? -Me fui porque si quieres hacer investigación tienes que irte fuera. Se valora muchísimo las estancias en el extranjero y porque te enriquecen mucho a nivel profesional. Resulta clave si te quieres presentar a convocatorias internas para optar a una plaza de investigador, porque si no tienen experiencia posdoctoral fuera resulta muy complicado.

-¿Cuáles son los retos del VIH en el siglo XXI?-Creo que principalmente son dos: la vacuna preventiva, que se han habido muchos intentos y todo ha sido fallido, y una cura definitiva. -La sociedad ha perdido el miedo a esta patología, porque hay tratamientos. Al menos, ¿no debería haber más respeto? -Por supuesto. Hay que recordar que aunque haya tratamientos y nadie se muera la esperanza de vida de los infectados es menor. Y que en los países subdesarrollados los tratamientos no llegan y que la única arma es la prevención.

-¿Qué supone haber recibido una beca L’Oreal-Unesco? -Un orgullo porque es un galardón muy competitivo al que optan mujeres científicas muy preparadas. Por un lado fui elegida a nivel nacional entre las cinco mejores, y luego a nivel global quede entre las 15 finalistas, de 256. Ahora justamente esto me está ayudando muchísimo para dar valor y reconocimiento al trabajo que realizamos. También para tener esa divulgación y la visibilidad en los medios que nos hace falta, sobre todo cuando estás despegando, como es mi caso, en el nuevo proyecto de investigación que queremos desarrollar.

-¿A qué va a destinar la cuantía de la distinción? -Aunque no es mucho, 15.000 euros, nos servirá para constituir un equipo de trabajo de investigación en nuestro proyecto actual. Un fondo de recursos, que siempre hace falta. A vuela pluma La biotecnóloga catalana, que ha trabajado en EE UU, en Harvard y Massachusetts, ha realizado grandes avances en sus estudios sobre el VIH. La identificación de células latentemente infectadas con el virus le ha servido para recibir el reconocimiento de la comunidad científica a través de la recepción de una beca L’Óreal-Unesco.

La Razon